CAL: TIPOS DE CALES

Fundamentalmente tenemos dos tipos: cal aérea y cal hidráulica. La principal diferencia estriba en que la cal aérea endurece con el CO2 del aire (proceso de carbonatación) y la cal hidráulica fragua con agua.


Ambas proceden de la piedra caliza (CaCO3) siendo las cales aéreas aquellas que provienen de una caliza más pura, mientras que las cales hidráulicas provienen de calizas con impurezas naturales (aluminatos, silicatos, arcillas). Las propiedades varían siendo la cal aérea más pura la que tiene menos resistencia a la compresión, menos impermeabilidad, menos fragilidad y menos velocidad de endurecimiento y, a medida que aparecen estas impurezas, se obtiene más resistencia a la compresión, más impermeabilidad, más fragilidad, y más velocidad de endurecimiento.


Las cales hidráulicas son usadas preponderantemente por la industria de la construcción y su producción se concentra en la provincia de Buenos Aires.


 

En función del porcentaje de óxido de calcio y magnesio, las cales se clasifican como cálcicas, aquellas con elevados porcentajes de óxido de calcio y bajos contenidos de óxido de magnesio (1% aproximadamente); y dolomíticas, aquellas con porcentajes de óxido de magnesio superiores al 28%.


Se denominan cales vivas al producto obtenido del proceso de calcinación y cales hidratadas a las que, luego de la calcinación, se las somete a un proceso de hidratación.